
Notimex
CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 9, 2009.- Miles de capitalinos corrieron desde temprano para hacer fila con la ilusión de entrar a los espacios acondicionados con albercas y areneros y poder chapotear, como en el caso de la playa artificial de San Juan de Aragón.
Los rayos del sol y las filas por más de dos horas para ingresar a la playa artificial de la Gustavo A. Madero no desalentaron a los habitantes del Distrito Federal para disfrutar con familiares y amigos de las 15 hectáreas del Bosque de Aragón, dos albercas y areneros.
Para ellos el agua grisácea de las albercas no es impedimento, pues Mario, asiduo visitante de estas playas, su hermano Esteban y su primo Edwin aseguraron: "ni modo, hay que aguantarse, porque está chida la alberca".
"Aunque dicen que está desinfectada está bien sucia, pero aquí es gratis, porque en el Deportivo los Galeana cobran 20 pesotes para entrar a nadar", dijo Esteban.
Reconoció que donde cobran las albercas tienen agua cristalina, pero no tiene para pagar esa cantidad por eso prefiere las playas capitalinas.
En un horario de 10:00 a 17:00 horas los capitalinos acuden a esta playa del Bosque de Aragón, donde hasta las 13:00 horas había una afluencia de casi dos mil personas de las más de cuatro mil que diariamente recibe.
A pesar de que la fila para ingresar tiene un movimiento constante, los visitantes tardan formados hasta más de dos horas ataviados principalmente con tenis, sandalias, shorts, bermudas, gorras para el sol, paraguas, lentes oscuros y una que otra ama de casa con delantal y tenis.
Cargados con bolsas donde llevan comida, refrescos, garrafones de agua de sabores, pelotas, inflables, salvavidas, al momento de ingresar corren a buscar un espacio entre la multitud asentada cerca de las albercas para quitarse la ropa y mostrar su traje de baño que ya traen puesto y brincar a la alberca.
María Elena García acudió con sus tres hijos y nueras, así como con varios nietos y contenta preparó las tortas mientras su familia se divierte.
Es la primera vez que visitó una de la playas artificiales, hizo fila desde las 9:00 e ingresó hasta las 11:00; le gustó el ambiente, por lo que dijo que regresará y por lo pronto hoy se retirará "hasta que nos saquen".
Con los ojos enrojecidos por el exceso de cloro en las albercas, que tienen una extensión de 40 por 40 metros y el chapoteadero de 10 por 10 metros, Miguel de 12 años también se dijo feliz de estar en la alberca, "lo malo es que tiene mucho clarasol y cuando el agua se me metió a la nariz me dolió feo".
De acuerdo con el coordinador general de la Playa de San Juan de Aragón, Guillermo Pérez Jiménez, el líquido aunque se ve sucio está desinfectado, pues a las 8:00, a las 12:00 y a las 15:00 horas se monitorea para mantener la calidad que se requiere y evitar infecciones de hongos y amibiasis, entre otras.
Pérez Jiménez comentó que hay un mantenimiento continúo para mantener los niveles de PH y cloro y evitar un foco de infección, además de que todas las noches son aspiradas y reciben el tratamiento con los químicos necesarios para limpiarla.
Asimismo, resaltó las diversas actividades que se ofrecen en esa playa como las sesiones de zamba que ofrece la Secretaría de Salud a través de su Programa Muévete y Métete en Cintura, teatro guiñol, danzas regionales y grupos musicales.
Los rayos del sol y las filas por más de dos horas para ingresar a la playa artificial de la Gustavo A. Madero no desalentaron a los habitantes del Distrito Federal para disfrutar con familiares y amigos de las 15 hectáreas del Bosque de Aragón, dos albercas y areneros.
Para ellos el agua grisácea de las albercas no es impedimento, pues Mario, asiduo visitante de estas playas, su hermano Esteban y su primo Edwin aseguraron: "ni modo, hay que aguantarse, porque está chida la alberca".
"Aunque dicen que está desinfectada está bien sucia, pero aquí es gratis, porque en el Deportivo los Galeana cobran 20 pesotes para entrar a nadar", dijo Esteban.
Reconoció que donde cobran las albercas tienen agua cristalina, pero no tiene para pagar esa cantidad por eso prefiere las playas capitalinas.
En un horario de 10:00 a 17:00 horas los capitalinos acuden a esta playa del Bosque de Aragón, donde hasta las 13:00 horas había una afluencia de casi dos mil personas de las más de cuatro mil que diariamente recibe.
A pesar de que la fila para ingresar tiene un movimiento constante, los visitantes tardan formados hasta más de dos horas ataviados principalmente con tenis, sandalias, shorts, bermudas, gorras para el sol, paraguas, lentes oscuros y una que otra ama de casa con delantal y tenis.
Cargados con bolsas donde llevan comida, refrescos, garrafones de agua de sabores, pelotas, inflables, salvavidas, al momento de ingresar corren a buscar un espacio entre la multitud asentada cerca de las albercas para quitarse la ropa y mostrar su traje de baño que ya traen puesto y brincar a la alberca.
María Elena García acudió con sus tres hijos y nueras, así como con varios nietos y contenta preparó las tortas mientras su familia se divierte.
Es la primera vez que visitó una de la playas artificiales, hizo fila desde las 9:00 e ingresó hasta las 11:00; le gustó el ambiente, por lo que dijo que regresará y por lo pronto hoy se retirará "hasta que nos saquen".
Con los ojos enrojecidos por el exceso de cloro en las albercas, que tienen una extensión de 40 por 40 metros y el chapoteadero de 10 por 10 metros, Miguel de 12 años también se dijo feliz de estar en la alberca, "lo malo es que tiene mucho clarasol y cuando el agua se me metió a la nariz me dolió feo".
De acuerdo con el coordinador general de la Playa de San Juan de Aragón, Guillermo Pérez Jiménez, el líquido aunque se ve sucio está desinfectado, pues a las 8:00, a las 12:00 y a las 15:00 horas se monitorea para mantener la calidad que se requiere y evitar infecciones de hongos y amibiasis, entre otras.
Pérez Jiménez comentó que hay un mantenimiento continúo para mantener los niveles de PH y cloro y evitar un foco de infección, además de que todas las noches son aspiradas y reciben el tratamiento con los químicos necesarios para limpiarla.
Asimismo, resaltó las diversas actividades que se ofrecen en esa playa como las sesiones de zamba que ofrece la Secretaría de Salud a través de su Programa Muévete y Métete en Cintura, teatro guiñol, danzas regionales y grupos musicales.
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